Cuando un paciente entra por primera vez en nuestra consulta, una de las primeras herramientas a las que recurrimos es la radiografía panorámica dental, también conocida como ortopantomografía. Como odontóloga, te diría que es el equivalente a tener un mapa completo de la boca: en una sola imagen podemos ver todos los dientes, los huesos maxilares, las articulaciones y muchas estructuras que a simple vista permanecen ocultas. Sin ese mapa, cualquier diagnóstico se quedaría a medias.
Qué es exactamente una radiografía panorámica
Se trata de una prueba de imagen que recorre toda la arcada dental describiendo un semicírculo alrededor de la cabeza. A diferencia de las radiografías pequeñas que se colocan dentro de la boca, la panorámica ofrece una visión global en un único disparo. El resultado es una fotografía plana y desplegada de toda la dentadura, desde la última muela del lado derecho hasta la del izquierdo, incluyendo las raíces y el hueso que las sostiene.
Para qué sirve y qué nos permite detectar
Esta prueba es mucho más que una imagen bonita. Nos da información clínica que cambia por completo la forma de planificar un tratamiento. Entre las cosas que solemos identificar gracias a ella están:
- Muelas del juicio retenidas o que aún no han salido y su orientación dentro del hueso.
- Caries ocultas entre dientes o por debajo de empastes antiguos.
- Quistes, infecciones o lesiones en la zona de las raíces.
- Pérdida de hueso asociada a la enfermedad periodontal.
- El estado de las articulaciones de la mandíbula.
- La cantidad y calidad de hueso disponible, dato clave antes de colocar implantes.
Es, por tanto, una pieza imprescindible cuando estudiamos casos de implantología dental o cuando planificamos un tratamiento de ortodoncia, donde necesitamos conocer la posición exacta de cada raíz antes de mover los dientes.
Cómo se realiza la prueba paso a paso
Una de las preguntas más habituales es si resulta molesto. La respuesta es no: la radiografía panorámica es rápida, indolora y completamente externa. El paciente permanece de pie o sentado, muerde suavemente una pieza de plástico que mantiene la mandíbula en posición y solo tiene que quedarse quieto unos segundos mientras el aparato gira a su alrededor. En menos de un minuto la imagen está lista.
No hay agujas, ni contrastes, ni nada que provoque incomodidad. Antes de empezar pedimos retirar pendientes, gafas u objetos metálicos que puedan interferir en la nitidez del resultado.
¿Es segura? La cuestión de la radiación
Es lógico tener dudas sobre la radiación. La tranquilidad que doy a mis pacientes es que la dosis de una panorámica es muy baja, comparable a la radiación natural a la que estamos expuestos en pocos días de vida cotidiana. Los equipos actuales son digitales y están diseñados para emplear la mínima cantidad posible. Aún así, siempre valoramos cada caso de forma individual y, en situaciones especiales como el embarazo, adoptamos precauciones adicionales.
Cuándo recomendamos hacerla
No todos los pacientes la necesitan en cada visita, pero hay momentos en los que resulta muy aconsejable:
- En la primera visita, para tener un diagnóstico completo de partida.
- Antes de un tratamiento de implantes, ortodoncia o cirugía.
- Cuando aparece dolor sin causa visible.
- Para revisar la evolución de las muelas del juicio en adolescentes y jóvenes.
- Como control periódico de la salud del hueso y las encías.
Nuestra forma de trabajar en P&P Clinic
En nuestra clínica de Madrid, junto al Bernabéu, integramos el diagnóstico por imagen dentro de una atención cercana y personalizada. Cada radiografía la explicamos contigo delante de la pantalla, para que entiendas qué estamos viendo y por qué proponemos un tratamiento u otro. Trabajamos siempre con presupuesto cerrado, sin sorpresas, y ofrecemos financiación de hasta 60 meses para que el cuidado de tu boca nunca dependa de un esfuerzo económico puntual.
¿Cuánto se tarda en hacer una radiografía panorámica?
El giro del equipo dura apenas unos segundos y la imagen digital está disponible al instante para analizarla juntos.
¿Necesito preparación previa?
No. Solo te pediremos retirar objetos metálicos como pendientes o piercings para que la imagen salga con la máxima nitidez.
¿Con qué frecuencia conviene repetirla?
Depende de cada caso. En personas sanas suele bastar con un control cada par de años; en tratamientos activos puede ser necesario antes.
¿La cubre la primera visita gratuita?
En tu primera visita realizamos una valoración completa y, si tu caso lo requiere, te indicaremos las pruebas de imagen necesarias para planificar tu tratamiento.
Si quieres saber en qué estado se encuentra tu boca con un diagnóstico riguroso y sin compromiso, te invitamos a tu primera visita gratuita. Llámanos al 911 544 686 o escríbenos a través de nuestra página de contacto y reservamos tu cita en nuestra clínica de Madrid.