Cuando cierras la boca con normalidad, los dientes de arriba deberían apoyar sobre los de abajo. Si entre ambas arcadas queda un hueco visible incluso con la boca apretada, hablamos de un perfil de mordida abierta. Es una de las maloclusiones que con más frecuencia veo en consulta, tanto en niños como en adultos, y aunque a veces se percibe solo como un detalle estético, en realidad afecta a cómo masticas, cómo hablas y cómo se reparte la fuerza sobre tu dentadura. Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y en este artículo quiero explicarte, sin tecnicismos, qué hay detrás de este tipo de mordida y qué podemos hacer para corregirla.
¿Qué significa tener una mordida abierta?
La mordida abierta es una alteración en la forma en que encajan las dos arcadas dentales. Lo más habitual es la mordida abierta anterior, en la que los dientes de delante no llegan a tocarse y se aprecia una abertura justo en la sonrisa. También existe la posterior, menos visible, en la que el hueco aparece en la zona de las muelas. En ambos casos la consecuencia es la misma: la boca no funciona como un conjunto coordinado, y esa falta de contacto termina pasando factura con el tiempo.
Por qué aparece este tipo de mordida
No existe una única causa. En la mayoría de los casos se trata de una combinación de factores que actúan, sobre todo, durante el crecimiento. Estos son los más frecuentes que identifico al estudiar cada perfil:
- Hábitos infantiles prolongados, como el uso del chupete más allá de los tres años o chuparse el dedo, que empujan los dientes hacia fuera.
- Empuje lingual: cuando la lengua se apoya entre los dientes al tragar o al hablar, ejerce una presión constante que abre la mordida.
- Respiración bucal, a menudo ligada a problemas de vías respiratorias, que modifica la posición de la lengua y el desarrollo del paladar.
- Factores esqueléticos, es decir, una diferencia en el crecimiento de los maxilares heredada o de desarrollo.
- Alteraciones de la articulación temporomandibular que cambian la relación entre ambas arcadas.
Distinguir si el origen es dental o esquelético es clave, porque condiciona por completo el tratamiento. Por eso nunca propongo una solución sin un diagnóstico previo cuidadoso.
Cómo afecta a tu día a día
Más allá de la estética de la sonrisa, una mordida abierta tiene efectos funcionales que conviene no pasar por alto. La dificultad para morder alimentos con los incisivos es la queja más común; muchos pacientes me cuentan que no pueden dar un mordisco limpio a una manzana o a un bocadillo. También puede aparecer ceceo o dificultad para pronunciar ciertos sonidos, y un desgaste irregular de las muelas posteriores, que asumen un trabajo que no les corresponde. Cuanto antes se aborda, más sencillo resulta evitar estas complicaciones.
El diagnóstico: la base de todo
En P&P Clinic no nos quedamos en la exploración visual. Para entender de verdad tu perfil combino el examen clínico con radiografías y estudios en tres dimensiones que nos muestran la posición exacta de huesos y raíces. Con esa información puedo determinar si la mordida abierta responde a una causa dental, esquelética o mixta, y diseñar un plan a tu medida. Si quieres conocer cómo trabajamos la corrección dental, puedes ver nuestras opciones de ortodoncia.
Opciones de tratamiento
La buena noticia es que hoy disponemos de soluciones eficaces para prácticamente cualquier edad. La elección depende del origen y de la severidad:
- Ortodoncia con brackets o alineadores transparentes para reposicionar los dientes y cerrar la abertura, ideal en casos de origen dental.
- Microtornillos de anclaje, que permiten mover los dientes con precisión y, en muchos casos, evitar tratamientos más agresivos.
- Reeducación de hábitos, especialmente del empuje lingual, fundamental para que el resultado sea estable.
- Cirugía ortognática en adultos con un componente esquelético importante, combinada con ortodoncia.
En niños, intervenir durante el crecimiento suele simplificarlo todo, porque podemos guiar el desarrollo de los maxilares. En adultos el tratamiento es perfectamente posible, aunque a veces requiere un enfoque más completo. En cualquier caso, te entregaré siempre un presupuesto cerrado, sin sorpresas, y la posibilidad de financiar hasta en 60 meses.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si tengo mordida abierta?
Si al cerrar la boca y juntar las muelas notas que los dientes de delante no llegan a tocarse y queda un hueco, es muy probable que la tengas. La forma de confirmarlo es con una valoración profesional.
¿Se puede corregir sin cirugía?
En la mayoría de los casos de origen dental, sí. La ortodoncia y los microtornillos resuelven muchas situaciones. La cirugía se reserva para casos esqueléticos severos en adultos.
¿A qué edad conviene tratarla?
Cuanto antes, mejor. En la infancia el tratamiento aprovecha el crecimiento, pero no hay edad límite: en adultos también se obtienen excelentes resultados.
¿Es un problema solo estético?
No. Aunque afecta a la sonrisa, también compromete la masticación, el habla y el reparto de fuerzas, por lo que tiene un componente funcional claro.
Da el primer paso conmigo
Si te reconoces en lo que has leído, lo mejor es que lo veamos juntos. En P&P Clinic, en pleno Madrid junto al Bernabéu, tu primera visita es gratuita y sin compromiso: estudiaremos tu caso y te explicaré con claridad qué opciones tienes. Pide tu cita en el formulario de contacto o llámanos al 911 544 686. Estaré encantada de ayudarte a recuperar una mordida sana y una sonrisa que vuelva a encajar.