Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y, en mi consulta de Madrid, pocas urgencias me llegan tan a menudo como una infección dental. Suele empezar con una molestia leve que el paciente intenta ignorar y, en cuestión de días, se convierte en un dolor que no deja dormir, una encía hinchada o un flemón visible. La buena noticia es que, tratada a tiempo, una infección dental tiene solución y rara vez supone perder el diente. La mala es que esperar siempre complica las cosas.
¿Por qué se infecta un diente?
Una infección dental aparece cuando las bacterias logran atravesar las capas protectoras del diente y alcanzan zonas que deberían permanecer estériles, como la pulpa o el hueso que rodea la raíz. Las puertas de entrada más habituales son una caries profunda que ha llegado al nervio, una fractura del diente o una enfermedad de las encías avanzada. También puede originarse en un diente que ya tuvo tratamiento años atrás y que vuelve a dar problemas.
El cuerpo responde a esas bacterias generando pus, y ahí es cuando aparece el clásico absceso: una acumulación de infección que busca salida y que provoca presión, dolor pulsátil e inflamación.
Señales que no debes pasar por alto
Detectar una infección a tiempo marca la diferencia entre un tratamiento sencillo y uno complejo. Estos son los síntomas que más debemos vigilar:
- Dolor intenso o palpitante que puede irradiarse al oído, la mandíbula o el cuello.
- Hinchazón de la encía, la mejilla o incluso debajo del ojo.
- Aparición de un bultito o flemón en la encía, a veces con salida de pus.
- Sensibilidad marcada al frío, al calor o al masticar.
- Mal sabor de boca persistente o mal aliento difícil de quitar.
- Fiebre, malestar general o ganglios inflamados en casos más avanzados.
Si notas fiebre alta junto a una hinchazón que dificulta tragar o abrir la boca, no esperes a la consulta programada: es una urgencia que debe atenderse cuanto antes.
Cómo diagnóstico una infección dental
En la primera visita realizo una exploración completa y, casi siempre, una radiografía. La imagen es fundamental porque me permite ver lo que el ojo no alcanza: el tamaño del absceso, si ha afectado al hueso y hasta dónde se ha extendido la infección. Con esa información puedo decidir el tratamiento más conservador posible para tu caso concreto.
Tratamientos según la gravedad
No todas las infecciones se tratan igual. El objetivo siempre es eliminar el foco bacteriano y, en la medida de lo posible, conservar el diente. Estas son las opciones más habituales:
- Drenaje del absceso: liberar el pus alivia de inmediato la presión y el dolor.
- Endodoncia: cuando la infección ha llegado al nervio, retiramos el tejido dañado, limpiamos los conductos y sellamos el diente para salvarlo. Puedes ampliar información sobre cómo funciona la endodoncia en su sección.
- Extracción: reservada para dientes que ya no se pueden recuperar. En esos casos planificamos después la mejor forma de reponer la pieza.
- Antibióticos: son un apoyo cuando la infección se ha extendido, pero nunca sustituyen al tratamiento dental. Sin eliminar la causa, el problema vuelve.
Una infección no tratada puede acabar provocando la pérdida del diente. Si llegamos a ese punto, soluciones como los implantes dentales permiten recuperar tanto la función como la estética de tu sonrisa.
Recuperación y prevención
Tras el tratamiento, los enjuagues con agua y sal, una dieta blanda los primeros días y seguir la pauta de medicación al pie de la letra aceleran la recuperación. Pero lo más importante es evitar que vuelva a ocurrir. Para ello recomiendo cepillarse tres veces al día, usar seda dental, reducir el azúcar y, sobre todo, acudir a revisiones periódicas. La mayoría de las infecciones que veo se habrían evitado con una limpieza profesional a tiempo.
¿Una infección dental se puede curar solo con antibióticos?
No. El antibiótico controla la infección temporalmente, pero si no se trata la causa (la caries, el nervio dañado o la pieza fracturada), el problema reaparece. El tratamiento dental es imprescindible.
¿Es muy doloroso el tratamiento?
Trabajamos siempre con anestesia, así que el procedimiento es indoloro. De hecho, la mayoría de pacientes nota un alivio enorme en cuanto eliminamos la presión del absceso.
¿Cuánto cuesta tratar una infección dental?
Depende del tratamiento que necesite cada caso. En la primera visita, que es gratuita, te entrego un presupuesto cerrado sin sorpresas y, si lo necesitas, puedes financiarlo hasta en 60 meses.
Acude cuanto antes a tu primera visita gratuita
Si tienes dolor, hinchazón o un flemón, no lo dejes pasar: cuanto antes actuemos, más sencillo y conservador será el tratamiento. En P&P Clinic, en pleno Madrid junto al Bernabéu, te ofrezco una primera visita gratis con diagnóstico y presupuesto cerrado. Pide tu cita aquí o llámanos al 911 544 686. Cuidar tu salud bucodental también es cuidar tu salud general.