Si al pasar la lengua o el cepillo notas una pequeña muesca o un escalón en la zona donde el diente se encuentra con la encía, probablemente te hayas preguntado qué es y por qué ha aparecido. Ese desgaste tiene nombre propio: se llama abfracción dental. Es una lesión muy frecuente que muchos pacientes confunten con una caries o simplemente ignoran hasta que empieza a doler. En P&P Clinic, en pleno Madrid junto al Bernabéu, vemos estos casos a diario y la buena noticia es que tienen solución cuando se abordan a tiempo.
Qué es exactamente la abfracción
La abfracción es una pérdida de tejido dental en forma de cuña o muesca que se localiza en el cuello del diente, justo en el límite con la encía. A diferencia de la caries, no la provoca una bacteria, sino fuerzas mecánicas: la presión que se concentra en esa zona cuando masticamos o apretamos de forma anómala. Con el tiempo, esa tensión repetida hace que se desprendan microfragmentos del esmalte, dejando una hendidura visible y, a menudo, sensible.
Es importante distinguirla de otros desgastes parecidos, como la abrasión (causada por un cepillado demasiado agresivo) o la erosión (por ácidos de la dieta o el reflujo). Con frecuencia varios de estos factores coinciden en el mismo diente, por lo que el diagnóstico profesional es clave para acertar con el tratamiento.
Por qué aparece el desgaste en el cuello del diente
El origen suele ser multifactorial. Estas son las causas que con más frecuencia identificamos en consulta:
- Bruxismo: apretar o rechinar los dientes, especialmente de noche, sobrecarga el cuello dental.
- Mala oclusión: cuando los dientes no encajan de forma equilibrada, ciertas piezas reciben más presión de la que deberían.
- Cepillado inadecuado: usar cerdas duras o demasiada fuerza acelera el desgaste de esa zona.
- Recesión de encías: al retraerse la encía, el cuello del diente queda expuesto y más vulnerable.
- Hábitos parafuncionales: morder objetos, bolígrafos o uñas también contribuye.
Cómo saber si la tienes: síntomas y diagnóstico
El signo más característico es la sensibilidad dental: una molestia breve y aguda al tomar bebidas frías, calientes, dulces o ácidas. También puedes notar visualmente una pequeña entalladura cerca de la encía o percibirla con la lengua. En fases iniciales puede ser indolora, motivo por el que pasa desapercibida.
En la primera visita realizamos una exploración detallada, valoramos cómo muerdes y revisamos si hay signos de bruxismo. Este estudio nos permite no solo tratar la lesión, sino atacar la causa que la origina para que no vuelva a aparecer.
Tratamientos para recuperar el diente
El abordaje depende del tamaño de la lesión y de su origen. Las opciones más habituales son:
- Restauraciones con composite: se rellena la muesca con un material del color del diente, devolviendo forma y eliminando la sensibilidad. Es el tratamiento más común en abfracciones moderadas.
- Férulas de descarga: imprescindibles cuando hay bruxismo. Protegen los dientes durante el sueño y reparten las fuerzas.
- Ajuste de la mordida: equilibrar la oclusión evita que la presión se siga concentrando en el mismo punto.
- Tratamiento de la encía: en casos de recesión, valoramos cubrir la zona expuesta.
Si quieres conocer cómo afrontamos los problemas de desgaste y sensibilidad, puedes consultar nuestros tratamientos dentales o informarte sobre la estética dental cuando además buscas mejorar el aspecto de la sonrisa.
Cómo prevenir que vuelva a desgastarse
La prevención marca la diferencia. Algunas recomendaciones sencillas: utiliza un cepillo de cerdas suaves y una técnica cuidadosa, modera el consumo de bebidas ácidas, no ignores el bruxismo y acude a tus revisiones periódicas. Detectar una abfracción incipiente permite frenarla antes de que la lesión avance hacia la dentina o, en casos graves, comprometa el nervio del diente.
Preguntas frecuentes
¿La abfracción es lo mismo que una caries?
No. La caries la causan bacterias que destruyen el diente, mientras que la abfracción se debe a fuerzas mecánicas. Por eso su tratamiento y su prevención son distintos.
¿Duele el desgaste del cuello del diente?
Puede ser indoloro al principio, pero lo habitual es que provoque sensibilidad al frío, el calor o los dulces a medida que avanza.
¿Se puede revertir una abfracción?
El tejido perdido no se regenera solo, pero sí se restaura con composite y se controla la causa para detener la progresión.
¿Cuánto dura el tratamiento?
Una restauración con composite suele resolverse en una sola sesión. Si hay bruxismo, se complementa con una férula de descarga.
En P&P Clinic queremos que cuides tu sonrisa sin sorpresas: ofrecemos primera visita gratuita, presupuesto cerrado y financiación hasta 60 meses. Si has notado sensibilidad o una muesca en el cuello de tus dientes, no esperes a que vaya a más. Llámanos al 911 544 686 o pide tu cita en nuestra clínica de Madrid y te lo explicamos todo en persona.