Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y en consulta veo a menudo a pacientes que llegan preocupados porque, al cerrar la boca, notan que sus dientes no encajan del todo. Cuando los incisivos superiores e inferiores no llegan a tocarse y queda un espacio visible entre ellos, hablamos de una mordida abierta. Es una de las alteraciones de la oclusión más fáciles de pasar por alto en casa, pero también una de las que más se beneficia de un diagnóstico temprano. En este artículo te explico cómo identificarla y qué hacemos en la clínica para confirmarla.
Qué es exactamente una mordida abierta
En una boca con oclusión correcta, al morder los dientes superiores cubren ligeramente a los inferiores y todas las piezas reparten la fuerza de masticación. En la mordida abierta ese contacto falla en una zona concreta: queda un hueco vertical aunque la persona apriete con todas sus fuerzas. Según dónde aparezca ese espacio, distinguimos tres tipos:
- Mordida abierta anterior: el hueco está en la parte delantera, entre los incisivos. Es la más frecuente y la más visible al sonreír.
- Mordida abierta posterior: los dientes de delante contactan, pero las muelas de uno o ambos lados no llegan a tocarse.
- Mordida abierta lateral: afecta solo a un lado de la arcada, lo que suele generar una masticación asimétrica.
Señales que puedes detectar en casa
Antes de cualquier prueba clínica, hay indicios que tú mismo puedes observar frente al espejo o en un familiar. No confirman nada por sí solos, pero son una buena razón para pedir cita:
- Al cerrar la boca queda un espacio visible entre los dientes de arriba y los de abajo.
- Dificultad para cortar alimentos con los incisivos, como una pizza o un sándwich.
- Tendencia a respirar por la boca, sobre todo durante el sueño.
- Ceceo o problemas para pronunciar ciertos sonidos (la s, la t, la d).
- En niños, hábitos persistentes de succión del dedo o uso prolongado del chupete.
- Sensación de cansancio o tensión en la mandíbula al masticar.
Cómo confirmamos el diagnóstico en P&P Clinic
La autoobservación es un punto de partida, pero el diagnóstico real exige una valoración profesional. En nuestra clínica de Madrid, junto al Bernabéu, el proceso es ordenado y siempre sin compromiso. Primero realizo una exploración intraoral para ver cómo encajan las arcadas y medir el grado de apertura. Después suelo apoyarme en pruebas complementarias: radiografías panorámicas y, cuando hace falta, una telerradiografía lateral de cráneo para estudiar el patrón de crecimiento óseo.
En muchos casos tomamos también un escaneado digital 3D de la boca, que nos permite analizar la oclusión milímetro a milímetro y mostrarte de forma visual dónde y por qué se produce el problema. Con toda esa información determino si la mordida abierta es de origen dental (la posición de los dientes) o esquelético (la relación entre los maxilares), porque el tratamiento cambia por completo según el caso.
Por qué conviene no esperar
Una mordida abierta no se corrige sola y tiende a agravarse con el tiempo. Más allá de la estética de la sonrisa, puede provocar un desgaste irregular de las piezas que sí contactan, sobrecargar la articulación de la mandíbula y dificultar la digestión por una masticación deficiente. En los más pequeños, además, suele asociarse a alteraciones del habla que se benefician de un abordaje conjunto con logopedia.
La edad ideal para una primera revisión de ortodoncia en niños es alrededor de los seis o siete años, cuando aún podemos guiar el crecimiento con tratamientos interceptivos sencillos. En adultos nunca es tarde para corregirla: hoy contamos con soluciones discretas y cómodas.
Opciones de tratamiento según el caso
Una vez confirmado el diagnóstico, diseño un plan personalizado. Según la causa y la edad, puede incluir ortodoncia interceptiva en la infancia, brackets convencionales o tratamiento con Invisalign en Madrid para los casos que admiten alineadores transparentes. Cuando la mordida abierta tiene un componente esquelético importante, valoramos junto al cirujano la opción de la cirugía ortognática. Si quieres conocer todas las alternativas, puedes revisar nuestro apartado de ortodoncia.
En P&P Clinic trabajamos siempre con presupuesto cerrado, sin sorpresas, y ofrecemos financiación hasta en 60 meses para que el tratamiento se ajuste a tu economía.
Preguntas frecuentes
¿La mordida abierta se puede diagnosticar sin radiografías?
La exploración clínica permite sospecharla, pero las radiografías y el escaneado 3D son los que confirman su origen dental o esquelético y orientan el tratamiento correcto.
¿Es solo un problema estético?
No. Además de afectar a la sonrisa, puede causar desgaste dental, problemas de masticación, dificultades del habla y molestias en la mandíbula.
¿Un adulto puede corregir una mordida abierta?
Sí. Con ortodoncia fija, alineadores transparentes o, en casos esqueléticos, cirugía combinada con ortodoncia. La solución depende del diagnóstico de cada paciente.
¿Cuánto cuesta el diagnóstico?
La primera visita es gratuita e incluye la valoración inicial para saber si tienes mordida abierta y qué opciones tendrías.
Si has reconocido alguna de estas señales en ti o en tu hijo, lo mejor es salir de dudas cuanto antes. Pide tu primera visita gratuita en nuestra clínica de Madrid, junto al Bernabéu, o llámanos al 911 544 686. Te haremos un diagnóstico completo y te explicaremos con claridad el camino para conseguir una mordida sana y una sonrisa equilibrada.