Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y, en mi consulta de Madrid, una de las preguntas que más escucho antes de un tratamiento es si las radiografías dentales son realmente imprescindibles y si suponen algún riesgo para la salud. Es una duda completamente legítima: nadie quiere exponerse a radiación sin un motivo de peso. En este artículo quiero explicarte con calma por qué pedimos estas pruebas, cuándo están justificadas y qué seguridad ofrecen los equipos modernos que utilizamos en P&P Clinic.
¿Qué muestra una radiografía dental que no vemos a simple vista?
Buena parte de la boca permanece oculta a la exploración clínica: el interior del diente, el hueso que sostiene las raíces, los puntos de contacto entre piezas y las zonas que quedan por debajo de la encía. Una radiografía actúa como una ventana a todo ese territorio invisible. Sin ella, un odontólogo trabajaría a ciegas en decisiones tan importantes como colocar un implante o tratar una infección.
Gracias a estas imágenes podemos detectar problemas en fases muy tempranas, cuando aún son fáciles de resolver y mucho más económicos de tratar. Eso es exactamente lo que perseguimos: anticiparnos al dolor y al gasto.
Situaciones en las que la radiografía es necesaria
No solicitamos una prueba radiológica de forma rutinaria ni por costumbre. Existe siempre una indicación clínica detrás. Estas son las más habituales:
- Caries entre los dientes, que no se aprecian con el espejo ni con la luz.
- Pérdida de hueso asociada a enfermedad periodontal o a una infección crónica.
- Planificación de implantes dentales, donde necesitamos conocer el volumen y la calidad del hueso disponible.
- Estudio de ortodoncia, tanto con brackets como con Invisalign, para valorar raíces y posición de las piezas.
- Muelas del juicio retenidas o mal orientadas.
- Revisión de endodoncias y seguimiento de quistes o lesiones.
En cada caso, el beneficio diagnóstico justifica con creces la mínima exposición que supone la prueba.
¿Es peligrosa la radiación? Lo que dice la evidencia
Aquí está el corazón de la inquietud. La dosis de radiación de una radiografía dental es extraordinariamente baja. Para que te hagas una idea, recibimos radiación natural constantemente del entorno, y una radiografía intraoral equivale a una fracción muy pequeña de la que absorbemos en pocos días de vida cotidiana.
Además, los equipos digitales que empleamos hoy reducen la dosis de forma notable respecto a la radiología analógica de hace años, y el efecto cesa por completo en el instante en que termina la exposición: no queda radiación residual en el cuerpo. A esto se suman las medidas de protección que aplicamos en cada toma.
Radiografías durante el embarazo
Es la pregunta que más prudencia merece. Como norma general, durante el embarazo posponemos cualquier prueba radiológica que no sea estrictamente urgente, especialmente en el primer trimestre, donde el desarrollo del bebé es más sensible. Si una situación de dolor o infección obliga a realizarla, se hace con la máxima protección y solo cuando el beneficio para la madre lo justifica. Por eso siempre te pedimos que nos informes si estás embarazada o crees que puedes estarlo.
¿Cada cuánto conviene hacerse una?
No hay una cifra universal. La frecuencia depende de tu salud bucodental, tu historial y tu riesgo individual de caries o problemas de encías. En pacientes sin antecedentes relevantes, suele bastar con un control radiológico de seguimiento dentro de las revisiones periódicas. En cambio, quien tiene un tratamiento activo o un riesgo más alto puede necesitar imágenes con mayor regularidad. La pauta siempre es personalizada, nunca automática.
Preguntas frecuentes
¿Puedo negarme a hacerme una radiografía?
Por supuesto. Te explicaremos qué información perderíamos y cómo afecta a tu diagnóstico, pero la decisión final siempre es tuya y la respetamos.
¿Las radiografías dentales causan cáncer?
La dosis es tan reducida que el riesgo se considera insignificante cuando la prueba está justificada. La clave es no repetirla sin necesidad, algo que cuidamos en cada visita.
¿Los niños pueden hacerse radiografías?
Sí, cuando hay una indicación clara, como controlar la salida de los dientes definitivos o detectar caries. Se aplican siempre las mismas medidas de protección.
¿El resultado es inmediato?
Con la radiología digital la imagen aparece en segundos en la pantalla, lo que nos permite explicártela en la misma consulta.
Resuelve tus dudas en tu primera visita
En P&P Clinic, junto al estadio Santiago Bernabéu en Madrid, abordamos cada caso con transparencia: te explicamos por qué necesitamos cada prueba y qué buscamos en ella. Tu primera visita es gratuita, te entregamos un presupuesto cerrado sin sorpresas y, si lo necesitas, ofrecemos financiación hasta en 60 meses. Puedes consultar también nuestros tratamientos de implantes dentales si valoras una rehabilitación. Llámanos al 911 544 686 o escríbenos desde nuestra página de contacto y reserva tu cita sin compromiso.