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Rosácea o cuperosis Madrid

¿Qué es la rosácea o cuperosis?

Muchas personas no conocen de qué se trata la enfermedad de la rosácea, a pesar de que afecta a buena parte de la población. Esta es una afección de la piel mucho más común de lo que parece, la cual provoca un enrojecimiento bastante visible en la cara, además de que puede producir unas protuberancias rojas que se llenan de pus. Por norma general, la rosácea se suele confundir con el acné, y los síntomas de una persona que la padece pueden aparecer durante semanas, o incluso meses, aunque después pueden llegar a desaparecer. Cualquier persona puede sufrir de rosácea, aunque lo más común es que aparezca en mujeres que son de mediana edad y que tienen la piel bastante clara. Existe un tratamiento que puede ayudar a prevenir y a aliviar la rosácea, a pesar de que la enfermedad no tiene cura como tal. Como ya se ha mencionado, cualquiera puede desarrollar rosácea, en especial si tienen ciertos hábitos, como el fumar, y si existen antecedentes de familiares que ya han padecido esta enfermedad o que la padecen en la actualidad.

Además, la rosácea puede tener diferentes grados, comenzando por el primero y más leve, en el cual se produce un enrojecimiento de la piel general, en especial en las zonas cercanas a la nariz y a las mejillas. En el segundo grado ya se puede apreciar de forma mucho más clara los capilares que hay en la cara, además de un enrojecimiento mucho más intenso. Por último, está el tercer grado, donde se añaden incluso pústulas blancas. Además, hay una serie de factores que también pueden contribuir a la aparición de la rosácea, como por ejemplo factores personales o hereditarios, además de otros internos como el estrés o la ansiedad. La rosácea es un tipo de enfermedad que sigue un curso totalmente crónico, es decir, que suele tener tanto reapariciones como remisiones, y puede ser fácilmente identificable debido al enrojecimiento tan intenso de la piel, especialmente en la zona de la nariz. Los dermatólogos actualmente están identificando cada vez más casos de rosácea en las personas, y se cree que esto se debe a algunos factores clave como el estrés o la contaminación, además de todos los factores de los que ya se ha hablado anteriormente. Esta patología, a pesar de que no es grave ni perjudicial para la salud, es bastante molesta, sobre todo cuando tiene brotes muy intensos. Además, no resulta demasiado agradable a nivel estético.

¿Cuáles son las causas de la rosácea o cuperosis?

La rosácea es una enfermedad de la cual se desconoce el origen, aunque los profesionales afirman que se da debido a una mezcla de diferentes factores hereditarios, internos, o externos. Y, al contrario de lo que mucha gente piensa, la rosácea no tiene nada que ver con la higiene o falta de la misma, sino que aparece por causas completamente externas. Entre ellas, destacan las bebidas calientes o las comidas muy picantes, además de las bebidas alcohólicas. Los malos hábitos alimenticios y el llevar una vida poco saludable son unos factores bastante clave a la hora de padecer la rosácea. Además, a esto se le puede añadir la luz del sol o las temperaturas que son demasiado extremas. Por supuesto, el estado anímico y mental de las personas también será un elemento muy a tener en cuenta en la aparición de la rosácea, así como determinados medicamentos o productos cosméticos que pueden dañar a la piel. A pesar de que este tipo de patología no tiene una cura, se puede reducir de forma considerable si se siguen determinadas pautas. Principalmente, será importante el saber identificar todos estos factores mencionados para poder aliviar todos los síntomas que se originan una vez aparece. Por ejemplo, una buena solución sería mantener una hidratación óptima de la piel, además de evitar todos los productos que puedan ser dañinos para la misma. Las cremas protectoras también serán un elemento clave para protegerse de la rosácea, e incluso se puede iniciar un tratamiento precoz para reducir las posibilidades de que esta patología pueda resultar dañina para la salud de quien la padezca. Por otra parte, se recomienda utilizar incluso determinados champús que tengan un nivel bajo de agresividad, de forma que se pueda evitar cualquier posible irritación. Tampoco se puede olvidar, que existen otros remedios de origen natural que pueden ser de gran ayuda a la hora de aliviar todos los síntomas producidos por padecer rosácea, comenzando por el agua termal. Si esta se aplica a la piel en el momento en el cual el paciente siente picor, este se reducirá de forma bastante considerable, así como la utilización del aloe vera. No obstante, lo más adecuado es seguir las pautas que indique un dermatólogo profesional, no solo a la hora de usar determinados productos, sino también a la hora de seguir determinados hábitos.

¿Cuáles son los síntomas de la rosácea?

Los diferentes síntomas que se pueden presentar a la hora de padecer rosácea son muy variados, aunque el más característico de todos es el enrojecimiento que se produce en la piel de la cara. Esto es debido a que los vasos sanguíneos que se encuentran en la nariz se hacen mucho más visibles debido a la enfermedad. Por otra parte, la propia nariz puede llegar a agrandarse debido a esto, aunque es algo que suele ocurrirles con mucha más frecuencia a los hombres que a las mujeres. Otro de los síntomas más característicos de la rosácea son los diferentes problemas oculares que se originan a raíz de la misma. Para algunas personas, los síntomas oculares suelen preceder a los síntomas cutáneos, comenzando por tener los ojos irritados o hinchados. A este síntoma también se le conoce como rosácea ocular. Además, también pueden aparecer diferentes protuberancias rojas e hinchadas, es decir, se desarrollan gran cantidad de granos que suelen ser bastante confundidos con el acné, y los cuales a veces incluso pueden estar llenos de pus. Aparte de esto, la piel está mucho más delicada y sensible, y suele ser bastante molesto para la persona que lo padece. La realidad es que la rosácea es un tipo de enfermedad que puede ser identificada con facilidad, a pesar de que en algunos casos puede ser necesario el realizar una serie de pruebas adicionales para poder confirmarlo de forma definitiva. No obstante, puede distinguirse a simple vista en cuanto se aprecia el enrojecimiento facial, a pesar de que también deberá ser diferenciada de otras entidades que también están relacionadas directamente con la piel. Estas van desde el lupus hasta eczeas o dermatitis. También será fundamental prestar especial atención cuando esta enfermedad pueda ser confundida con el acné, además de los diferentes brotes que se pueden dar en caso de no seguir los métodos adecuados para tratar esta enfermedad. Pero, a pesar de todo, lo más recomendable siempre será acudir a un profesional que pueda identificar si se trata de rosácea o no, y cuáles son los procedimientos que se deben seguir para poder aliviar los síntomas.

Tratamiento de la rosácea en Madrid

A pesar de que la rosácea carezca de ningún tipo de cura, lo cierto es que sí que existen múltiples tratamientos para poder hacerle frente, los cuales siempre van a depender del grado de la enfermedad. Para aquellos casos más leves, suelen utilizarse tratamientos tópicos combinados con distintos fármacos, a pesar de que no están recomendados para aquellas personas que puedan padecer algún tipo de alergia. Por otro lado, cuando los casos son algo más graves, sí que se requerirán unos medicamentos más agresivos como el metrodinazol oral, o incluso isotretinoína. Puede darse el caso de que los pacientes decidan someterse a un tratamiento de láser vascular, que a pesar de ser bastante efectivo, también termina siendo un proceso bastante más largo y costoso que otros. No obstante, es importante recalcar que el diagnóstico siempre debe ser confirmado una vez se presenten los síntomas más característicos de la rosácea. De esta manera, lo más recomendable será acudir a un profesional que pueda aconsejar cuál es el tratamiento más adecuado dada la situación de cada paciente. Al ser las causas de la aparición de esta enfermedad tan variadas, habrá también un tratamiento específico según el caso. Algunos de estos son los tratamientos cosméticos, que consisten en el uso de determinados cosméticos y de crema solar que puedan aliviar la piel y aliviar los síntomas de la rosácea. Por otro lado, se encuentran los tratamientos preventivos, que consisten en intentar evitar todos aquellos hábitos que puedan contribuir a la aparición de esta enfermedad. Un ejemplo es el consumo de alcohol, mala alimentación o una exposición excesiva al sol. Por último, se encuentra el tratamiento farmacológico, que como ya se ha mencionado, consiste en la receta de determinados antibióticos que puedan ayudar a reducir los síntomas de la rosácea. No obstante, dependiendo del grado de la enfermedad y del caso de cada paciente, será más adecuado un tratamiento u otro, el cual deberá ser confirmado e indicado por un dermatólogo profesional.