La sobremordida es una de las maloclusiones más frecuentes que vemos a diario en consulta. Se produce cuando los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores al cerrar la boca. Un pequeño solapamiento es completamente normal y necesario para masticar bien, pero cuando ese cabalgamiento es demasiado pronunciado deja de ser un detalle estético para convertirse en un problema funcional que conviene valorar. En este artículo te explico, desde mi experiencia como odontóloga en Madrid, por qué aparece, qué consecuencias tiene y cómo la abordamos.
¿Qué es exactamente una sobremordida?
Hablamos de sobremordida cuando, al morder, los incisivos superiores tapan más de un tercio de los inferiores. En los casos más marcados, los dientes de abajo apenas se ven o incluso llegan a contactar con la encía del paladar. No es lo mismo que la sobremordida horizontal (resalte), en la que los dientes superiores quedan adelantados respecto a los inferiores: aquí nos referimos al solapamiento vertical, el que «esconde» la arcada inferior.
Es importante diferenciar entre una sobremordida leve, que muchas veces solo tiene un componente estético, y una severa, que altera la mecánica de la mordida y desgasta el esmalte de forma prematura.
¿Por qué aparece?
El origen suele ser una combinación de factores, más que una única causa. Los más habituales son:
- Herencia genética: el tamaño y la posición de los maxilares vienen condicionados por la familia.
- Hábitos en la infancia: chuparse el dedo o el uso prolongado del chupete pueden modificar el crecimiento óseo.
- Pérdida de piezas posteriores: al faltar muelas, la mordida se «cierra» y los dientes de delante se sobrecargan.
- Bruxismo: apretar y rechinar los dientes acentúa el desgaste y modifica la mordida con el tiempo.
Consecuencias de no tratarla
Mucha gente convive años con una sobremordida sin darle importancia, pero sus efectos van apareciendo poco a poco. Entre los más frecuentes están el desgaste anormal del esmalte, las molestias en la articulación de la mandíbula (chasquidos, dolores de cabeza o tensión al masticar) y una mayor dificultad para una higiene completa, lo que aumenta el riesgo de caries y problemas de encías. A todo ello se suma el impacto en la sonrisa y, en consecuencia, en la confianza al hablar o reír.
¿Cómo la corregimos?
La buena noticia es que la sobremordida tiene solución a casi cualquier edad. El tratamiento depende de la severidad del caso y de la causa que la origine. En nuestra clínica de Madrid valoramos cada caso de forma individual antes de proponer una opción.
Ortodoncia con alineadores invisibles
Para muchos adultos es la alternativa preferida: férulas transparentes, removibles y prácticamente imperceptibles que reposicionan los dientes de forma progresiva y muy cómoda. Si quieres profundizar, puedes leer más sobre nuestra ortodoncia invisible.
Brackets tradicionales
Siguen siendo una solución muy eficaz, sobre todo en casos complejos. Los hay metálicos y de cerámica (más discretos), y permiten un control preciso de los movimientos dentales.
Tratamiento combinado o cirugía
En sobremordidas severas de origen óseo puede ser necesario combinar la ortodoncia con cirugía ortognática. Son los casos menos frecuentes, pero ofrecen resultados estables y definitivos cuando el problema viene de la estructura de los maxilares.
Estética y salud van de la mano
Corregir una sobremordida no solo mejora la armonía de la sonrisa: protege tus dientes del desgaste, alivia tensiones en la mandíbula y facilita la higiene diaria. Por eso siempre planteo la ortodoncia como una inversión en salud, no únicamente en estética. El objetivo final es una mordida funcional que dure muchos años.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se puede tratar la sobremordida?
A cualquiera. En niños se aprovecha el crecimiento para guiar los maxilares, pero en adultos también se obtienen excelentes resultados, especialmente con alineadores invisibles.
¿Cuánto dura el tratamiento?
Depende de cada caso, pero la mayoría se resuelven en un plazo aproximado de entre uno y dos años. En la primera visita te daremos una estimación realista tras estudiar tu boca.
¿El tratamiento es doloroso?
No. Puede notarse cierta presión los primeros días tras cada ajuste o cambio de férula, una sensación leve que desaparece enseguida y es señal de que los dientes se están moviendo.
¿Puedo saber el coste antes de empezar?
Sí. Trabajamos siempre con presupuesto cerrado, sin sorpresas, y ofrecemos financiación hasta en 60 meses para que puedas afrontar el tratamiento con tranquilidad.
Da el primer paso
Si crees que tu mordida no encaja como debería, no lo dejes pasar. En P&P Clinic, junto al estadio Santiago Bernabéu en Madrid, estudiamos tu caso sin compromiso: la primera visita es gratuita e incluye un diagnóstico personalizado. Llámanos al 911 544 686 o pide tu cita aquí y empecemos a diseñar tu nueva sonrisa.