Sentir que una herida palpita o late es una de las sensaciones que más inquietan a nuestros pacientes, sobre todo después de una extracción dental, la colocación de un implante o cualquier intervención de cirugía oral. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, ese pulso rítmico forma parte del proceso natural de curación. En P&P Clinic, en pleno corazón de Madrid junto al Bernabéu, queremos que entiendas qué ocurre realmente bajo la encía para que sepas distinguir lo normal de aquello que merece una revisión.
Por qué notamos que una herida late
Esa sensación de latido se debe al aumento del riego sanguíneo en la zona lesionada. Cuando se produce una herida, el organismo envía de inmediato más sangre al área para iniciar la reparación de los tejidos. El corazón bombea, los vasos se dilatan y, al estar la zona inflamada y más sensible, percibimos cada pulsación como un palpitar. En la boca, donde la irrigación es muy abundante, esta sensación puede notarse con especial intensidad durante las primeras horas.
Las células de defensa también acuden a la herida para limpiarla de bacterias y restos. Toda esa actividad genera calor local, una ligera hinchazón y esa molestia pulsátil que, lejos de ser mala señal, indica que el cuerpo está trabajando para sanar.
Las fases de la cicatrización
Comprender cómo evoluciona una herida ayuda a vivir el postoperatorio con tranquilidad. El proceso atraviesa varias etapas que se solapan entre sí:
- Fase de coagulación: en los primeros minutos se forma el coágulo que sella la herida y protege el hueso o el tejido expuesto.
- Fase inflamatoria: durante los dos o tres primeros días aparecen el latido, la hinchazón y el enrojecimiento. Es la etapa en la que más se nota el palpitar.
- Fase de proliferación: se genera tejido nuevo y pequeños vasos que rellenan la zona poco a poco.
- Fase de remodelación: el tejido madura y recupera resistencia a lo largo de las semanas siguientes.
Señales de que la herida cura bien
Una cicatrización correcta tiene indicadores claros que puedes observar en casa. Si reconoces estos signos, es muy probable que todo vaya según lo previsto:
- El latido y la molestia disminuyen día a día, no aumentan.
- La hinchazón alcanza su punto máximo a las 48-72 horas y luego baja.
- La zona pasa de un color rojizo intenso a un tono más rosado.
- Aparece un ligero picor, señal de que el tejido se está regenerando.
- No hay mal sabor persistente, sangrado abundante ni supuración.
El dolor controlable con la medicación pautada y que cede progresivamente es totalmente esperable tras una intervención de odontología o cirugía oral.
Cuándo el palpitar debe preocuparte
No todo latido es benigno. Conviene contactar con tu dentista si el palpitar se intensifica a partir del tercer o cuarto día en lugar de mejorar, ya que podría indicar una complicación. Presta atención a estas señales de alarma:
- Dolor pulsátil que aumenta con el paso de los días.
- Fiebre, escalofríos o malestar general.
- Pus, mal olor o sabor desagradable que no desaparece.
- Hinchazón que sigue creciendo después del tercer día.
- Sangrado que no se detiene con presión suave.
En el caso concreto de las extracciones, un latido intenso acompañado de dolor irradiado al oído puede señalar una alveolitis, es decir, la pérdida del coágulo protector. Es una situación tratable, pero requiere que la valoremos cuanto antes.
Cómo cuidar la herida para que cicatrice antes
Los cuidados de los primeros días marcan la diferencia. Te recomendamos mantener una higiene suave, evitar enjuagues enérgicos las primeras 24 horas, no fumar, descansar y seguir una alimentación blanda y fresca. Aplicar frío local de forma intermitente ayuda a calmar la inflamación y, con ella, esa sensación de latido. Si tienes dudas durante tu recuperación, en nuestra página de tratamientos dentales encontrarás información sobre cada procedimiento y su postoperatorio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días es normal que palpite una herida en la boca?
Lo habitual es notar el latido durante los dos o tres primeros días, coincidiendo con la fase inflamatoria. A partir de ahí debería ir cediendo de forma progresiva.
¿El palpitar significa que hay infección?
No necesariamente. Por sí solo, el latido suele ser un signo normal de cicatrización. Solo debe preocuparte si se acompaña de fiebre, pus, mal olor o un dolor que va a más.
¿Puedo tomar algo para el dolor pulsátil?
Sí, siempre con la pauta que te hayamos indicado tras la intervención. Nunca conviene automedicarse ni aplicar remedios directamente sobre la herida sin consultarnos.
¿Qué hago si la molestia empeora?
Contacta con nosotros sin esperar. Una revisión a tiempo permite resolver cualquier complicación de forma sencilla y evitar que vaya a más.
En P&P Clinic acompañamos cada recuperación de cerca para que te sientas seguro en todo momento. Ofrecemos primera visita gratuita, presupuesto cerrado sin sorpresas y financiación hasta en 60 meses. Si tienes una herida que te preocupa o quieres valorar un tratamiento, pide tu cita en nuestra clínica de Madrid o llámanos al 911 544 686. Estamos a tu lado en cada paso.