Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y en la consulta veo cada semana pacientes que llegan preocupados porque un diente les molesta al morder, pero al mirarse en el espejo no aprecian nada raro. Muchas veces el origen es una fisura dental: una grieta fina, a menudo invisible a simple vista, que puede pasar desapercibida durante meses hasta que aparece el dolor. Detectarla pronto marca la diferencia entre una solución sencilla y un tratamiento mucho más complejo.
¿Qué es exactamente una fisura dental?
Una fisura es una línea de fractura que afecta a la estructura del diente. A diferencia de un diente partido de forma evidente, la fisura suele ser microscópica y progresar lentamente. El problema es que, con cada mordida, los bordes de la grieta se mueven mínimamente y eso irrita el interior del diente, donde se encuentran los nervios. Por eso el síntoma más característico no es un dolor constante, sino una molestia puntual al masticar que desaparece enseguida.
Por qué se fisura un diente
Las causas son muy variadas y, en muchos casos, se combinan entre sí. Conviene conocerlas porque casi todas se pueden prevenir o controlar:
- Bruxismo: apretar o rechinar los dientes, sobre todo durante la noche, somete al esmalte a una presión constante que termina agrietándolo.
- Morder alimentos u objetos duros: hielo, huesos de aceituna, frutos secos con cáscara o el clásico bolígrafo.
- Cambios bruscos de temperatura: alternar comida muy caliente con bebida muy fría provoca dilataciones que debilitan el diente.
- Empastes antiguos o muy grandes: restan estructura sana y dejan el diente más expuesto a fracturarse.
- Traumatismos: un golpe deportivo o una caída pueden iniciar una grieta que tarda en dar la cara.
Señales que no debes ignorar
Como la fisura no siempre se ve, aprender a reconocer sus avisos es clave. Si te identificas con varios de estos signos, te recomiendo pedir cita cuanto antes:
- Dolor agudo y breve al morder, especialmente al soltar la presión.
- Sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces.
- Molestia que aparece y desaparece, sin un patrón claro.
- Inflamación o sensación de presión en la encía que rodea el diente.
Una fisura ignorada puede avanzar hasta el nervio y derivar en una infección. Lo que hoy se resolvería con una restauración sencilla, mañana puede necesitar una endodoncia o incluso la pérdida de la pieza.
Cómo tratamos la fisura en la clínica
No todas las fisuras son iguales, por eso el tratamiento siempre se decide tras un diagnóstico cuidadoso. En P&P Clinic combinamos exploración clínica, transiluminación y radiografías para localizar la grieta y medir su profundidad. A partir de ahí, las opciones más habituales son:
Fisuras superficiales
Cuando la grieta afecta solo al esmalte y no produce síntomas importantes, a veces basta con un pulido y un seguimiento periódico. Es la situación más favorable y la que más agradece una detección temprana.
Fisuras que penetran en la dentina
Si la grieta llega a capas más profundas, recurrimos a restauraciones con composite, incrustaciones o coronas que sellan la fisura y devuelven la resistencia al diente. Cuando el nervio está afectado, el paso previo es la endodoncia para eliminar la infección y conservar la pieza.
Cuando la pieza no se puede salvar
En fracturas que llegan por debajo de la encía o dividen la raíz, la extracción puede ser inevitable. En esos casos te explicamos cómo reponer el diente, normalmente mediante un implante dental, para recuperar función y estética.
Prevenir es siempre la mejor opción
Buena parte de las fisuras se evitan con hábitos sencillos: una higiene cuidadosa, no usar los dientes como herramienta y, si rechinas por la noche, una férula de descarga a medida. Las revisiones periódicas permiten cazar las grietas cuando todavía son pequeñas e indoloras.
Preguntas frecuentes
¿Una fisura dental se cura sola?
No. El esmalte no se regenera, así que una grieta nunca se cierra por sí misma. Lo único que cambia es que, sin tratamiento, tiende a empeorar.
¿Es normal que el diente solo duela al masticar?
Sí, es uno de los síntomas más típicos de la fisura. El dolor aparece cuando los bordes de la grieta se mueven con la presión y suele ceder al instante.
¿Cómo sabéis si tengo una fisura si no se ve?
Empleamos pruebas específicas como la transiluminación con luz y radiografías, además de la exploración clínica, para detectar grietas que el ojo no aprecia.
Si llevas tiempo notando molestias al masticar o sensibilidad sin explicación, no esperes a que el problema crezca. En P&P Clinic, en Madrid junto al Bernabéu, tu primera visita es gratuita y te ofrecemos un presupuesto cerrado, con financiación hasta en 60 meses. Llámanos al 911 544 686 o pide tu cita aquí y revisamos ese diente con tranquilidad.