Quitarse una muela es una de las intervenciones más habituales en cualquier clínica dental, y aún así genera muchas dudas en los días posteriores. Una de las más frecuentes que recibimos en P&P Clinic, en Madrid, tiene que ver con el dolor que aparece en la mandíbula y no solo en la zona donde estaba la pieza. Si te ha pasado, conviene que sepas que en la mayoría de los casos es una reacción totalmente normal del organismo. En este artículo te explico, como odontóloga, por qué ocurre, cuánto suele durar y qué señales sí deben hacerte volver a consulta.
Por qué duele la mandíbula y no solo el hueco
Durante una extracción, sobre todo si se trata de un cordal o una muela con raíces complejas, es necesario aplicar presión sobre el hueso y mantener la boca abierta durante un rato. Esto somete a los músculos masticatorios y a la articulación temporomandibular a un esfuerzo poco habitual. El resultado es una sensación de tensión, rigidez o dolor difuso que se extiende por toda la zona, incluso hacia el oído o la sien.
Además, la inflamación natural del proceso de cicatrización afecta a los tejidos vecinos. Por eso muchas personas notan molestias al abrir la boca, al hablar o al masticar los primeros días, aunque la herida en sí evolucione perfectamente.
Cuánto dura el dolor mandibular
Lo esperable es que el malestar más intenso se concentre en las primeras 48 a 72 horas y vaya disminuyendo de forma progresiva a partir de ahí. Hacia el cuarto o quinto día, la mayoría de los pacientes ya nota una mejoría clara. La rigidez al abrir la boca puede tardar un poco más en desaparecer, pero también cede de manera gradual.
Si en lugar de mejorar el dolor aumenta pasados los tres o cuatro días, conviene estar atento, ya que podría indicar una complicación que merece revisión.
Cómo aliviar las molestias en casa
Unos cuidados sencillos marcan una gran diferencia en la recuperación. Estas son las pautas que recomendamos a nuestros pacientes:
- Aplica frío en la cara las primeras 24 horas, en intervalos de unos 15 minutos, para reducir la inflamación.
- Toma la medicación antiinflamatoria o analgésica que te haya indicado tu dentista, respetando las dosis.
- Opta por una dieta blanda y templada los primeros días: purés, yogures, huevo o pescado suave.
- Evita enjuagues enérgicos, escupir con fuerza y el uso de pajitas durante las primeras 48 horas.
- No fumes ni consumas alcohol, ya que retrasan la cicatrización.
- Realiza una higiene cuidadosa, sin tocar directamente la zona intervenida.
A partir del segundo día, los enjuagues suaves con agua tibia y sal ayudan a mantener la zona limpia y favorecen la curación.
La alveolitis: la complicación más típica
Cuando el coágulo que protege el alveolo se desprende o no llega a formarse correctamente, puede aparecer una alveolitis. Se caracteriza por un dolor intenso y punzante que surge varios días después de la extracción, a menudo acompañado de mal sabor de boca. No es algo que puedas resolver en casa: requiere que tu dentista limpie y trate la zona. La buena noticia es que se controla bien y el alivio suele ser rápido una vez tratada.
Cuándo acudir a tu dentista
El dolor leve que mejora día a día forma parte del proceso. Sin embargo, te recomendamos contactar con tu clínica si notas alguno de estos signos:
- Dolor que empeora a partir del tercer día en lugar de remitir.
- Inflamación creciente, fiebre o secreción.
- Sangrado abundante que no se detiene.
- Dificultad importante para abrir la boca o tragar.
En nuestra área de odontología general valoramos cada caso de forma individual y, si es necesario, planificamos la siguiente fase del tratamiento. Si la extracción ha dejado un hueco que conviene reponer, podemos estudiar opciones como los implantes dentales para recuperar tu sonrisa y tu mordida.
¿Es normal que me duela el oído tras quitarme la muela?
Sí. La proximidad de los nervios y los músculos de la zona hace que el dolor pueda irradiarse hacia el oído o la sien. Suele desaparecer al mismo ritmo que el resto de molestias.
¿Puedo hacer ejercicio después de la extracción?
Es mejor evitar el esfuerzo físico intenso durante los primeros dos o tres días para no favorecer el sangrado ni la inflamación. Retoma la actividad de forma gradual.
¿Qué hago si no puedo abrir bien la boca?
La rigidez muscular es habitual y suele mejorar sola. Aplicar calor suave pasadas las primeras 48 horas ayuda a relajar la zona. Si persiste más de una semana, consúltanos.
Te acompañamos en tu recuperación
En P&P Clinic, junto al Bernabéu en Madrid, queremos que tu postoperatorio sea lo más cómodo posible. Tu primera visita es gratuita, trabajamos siempre con presupuesto cerrado y ofrecemos financiación hasta en 60 meses para que cuides tu salud bucodental sin preocupaciones. Si tienes dudas sobre el dolor tras una extracción o necesitas una revisión, llámanos al 911 544 686 o solicita tu cita aquí. Estaremos encantados de ayudarte.