En la consulta es muy frecuente que los pacientes me pregunten por las "muelas del fondo" cuando algo les molesta al masticar. Esas piezas son, en realidad, los dientes molares: las protagonistas silenciosas de cada comida. Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y en este artículo quiero explicarte, desde mi experiencia en nuestra clínica de Madrid, qué son exactamente, para qué sirven y por qué merecen una atención especial dentro de tu boca.
Qué son y dónde se sitúan los molares
Los molares son las piezas más anchas y resistentes de la dentadura. Se encuentran en la zona posterior de ambas arcadas, justo después de los premolares, y están diseñados por la naturaleza para soportar una enorme presión durante la masticación. Un adulto suele tener doce molares en total: tres en cada cuadrante, contando las muelas del juicio cuando han erupcionado.
Su superficie presenta varias cúspides, esas pequeñas elevaciones que encajan con las del diente opuesto para triturar los alimentos con eficacia. Por debajo, cada molar se ancla al hueso mediante varias raíces (dos o tres, según la pieza), lo que les da una estabilidad muy superior a la de incisivos o caninos.
Para qué sirven los dientes molares
Aunque pasen desapercibidos por su posición, los molares cumplen funciones esenciales para la salud general:
- Trituración de los alimentos: son los responsables de moler la comida hasta convertirla en una masa fácil de digerir, lo que alivia el trabajo del estómago.
- Mantenimiento de la dimensión facial: al ocupar la parte trasera de la boca, sostienen la altura entre las arcadas y evitan que el rostro se "hunda" con los años.
- Estabilidad de la mordida: actúan como tope y guía, ayudando a que el resto de los dientes mantengan su posición correcta.
- Apoyo en la pronunciación: contribuyen, junto al resto de piezas, a articular ciertos sonidos con claridad.
Cuando se pierde un molar y no se repone, los dientes vecinos tienden a inclinarse y el antagonista a sobresalir, generando desequilibrios que con el tiempo afectan a toda la boca.
Problemas más habituales en los molares
Por su ubicación y su anatomía con surcos profundos, los molares acumulan placa con facilidad y son una zona de difícil acceso para el cepillo. Estos son los problemas que más veo en consulta:
- Caries oclusal: aparece en las fisuras de la superficie masticatoria y avanza sin dar síntomas hasta fases avanzadas.
- Infecciones y abscesos: cuando una caries profunda alcanza el nervio, puede derivar en dolor intenso e infección que requiere endodoncia.
- Enfermedad periodontal: la encía de la zona posterior se inflama y, si no se trata, compromete el hueso que sujeta la muela.
- Muelas del juicio retenidas: al no tener espacio para salir, presionan al molar contiguo y favorecen infecciones y apiñamiento.
- Bruxismo: el rechinar nocturno desgasta las cúspides y puede provocar fracturas.
Cómo cuidar tus molares correctamente
La buena noticia es que la mayoría de estos problemas se previenen con hábitos sencillos y constantes. Mis recomendaciones básicas son:
- Cepillado dos veces al día con pasta fluorada, dedicando tiempo extra a la zona del fondo.
- Limpieza interdental diaria con seda o cepillos interproximales para llegar donde el cepillo no alcanza.
- Reducir el consumo de azúcares y bebidas ácidas entre comidas.
- Revisiones profesionales periódicas y limpiezas para detectar la caries en su fase inicial.
En casos concretos, valoramos colocar selladores en las fisuras de los molares, especialmente en pacientes jóvenes, como barrera frente a la caries. Si te interesa profundizar, puedes consultar también nuestra sección de tratamientos dentales para conocer todas las opciones disponibles.
Cuándo acudir al dentista
No esperes a que aparezca el dolor. Sensibilidad al frío o al calor, molestia al morder, mal sabor persistente o inflamación de la encía posterior son señales que conviene revisar cuanto antes. Cuanto antes actuamos, más conservador y económico resulta el tratamiento. En nuestra clínica dental en Madrid, situada junto al Santiago Bernabéu, realizamos un diagnóstico completo para que sepas exactamente qué necesita tu boca.
Preguntas frecuentes sobre los dientes molares
¿Cuántos molares tiene un adulto?
Lo habitual son doce molares: tres en cada uno de los cuatro cuadrantes, incluyendo las muelas del juicio. No todas las personas desarrollan o conservan estas últimas.
¿Es obligatorio reponer un molar perdido?
Es muy recomendable. Reponerlo con un implante o una prótesis evita que los dientes vecinos se desplacen y que se altere tu mordida. Valoramos cada caso de forma individual en la primera visita.
¿Por qué duelen tanto las muelas del juicio?
Porque a menudo no tienen espacio suficiente para erupcionar y quedan retenidas, presionando tejidos y otras piezas. Una radiografía nos permite decidir si conviene extraerlas.
¿Los selladores sirven en adultos?
Pueden ser útiles si los surcos del molar son profundos y la pieza está sana. Lo valoramos durante la exploración.
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