Es muy posible que tengas un diente que nunca ha llegado a salir y ni siquiera lo sepas. En la práctica diaria de nuestra clínica dental de Madrid, junto al Bernabéu, descubrimos con frecuencia piezas que se han quedado atrapadas dentro del hueso o de la encía. Son los llamados dientes incluidos, retenidos o impactados, y aunque suelen pasar desapercibidos durante años, conviene conocerlos bien porque pueden generar problemas si no se vigilan a tiempo.
En este artículo, como odontóloga, quiero explicarte de forma clara qué significan estos términos, por qué ocurren y qué opciones de tratamiento existe hoy en día. Mi objetivo es que llegues a tu cita con la información necesaria para decidir con tranquilidad.
¿Qué diferencia hay entre diente incluido, retenido e impactado?
Aunque a menudo se usan como sinónimos, estos conceptos describen situaciones ligeramente distintas. Un diente está completamente formado, pero por algún motivo no ha completado su erupción en la boca dentro del periodo esperado.
- Diente incluido: permanece totalmente cubierto por el hueso o la encía, sin asomar a la cavidad oral.
- Diente retenido: ha detenido su erupción y no avanza hacia su posición final, aunque podría estar parcialmente visible.
- Diente impactado: queda bloqueado físicamente, normalmente porque choca contra otra pieza, contra el hueso o contra un obstáculo que le impide salir.
Las piezas que con más frecuencia se ven afectadas son las muelas del juicio y los caninos superiores, dos zonas donde el espacio disponible suele ser escaso.
¿Por qué se queda un diente sin salir?
No existe una única causa. En la mayoría de los casos influye una combinación de factores que afectan al desarrollo y al espacio dentro del maxilar:
- Falta de espacio en la arcada, muy habitual en las muelas del juicio.
- Factores genéticos que determinan el tamaño de los dientes y de los huesos.
- Presencia de dientes de leche que no se han caído a tiempo.
- Quistes, infecciones o pequeños obstáculos en la trayectoria de erupción.
- Traumatismos previos en la zona durante la infancia.
Síntomas que no debes ignorar
Muchos dientes incluidos son completamente silenciosos y solo se detectan en una radiografía de rutina. Sin embargo, en otras ocasiones avisan con molestias que conviene valorar cuanto antes. Presta atención si notas:
- Dolor o presión en la parte posterior de la boca o cerca de los caninos.
- Inflamación o enrojecimiento de la encía en una zona concreta.
- Mal sabor o infecciones de repetición en el mismo punto.
- Apiñamiento o desplazamiento de los dientes vecinos.
Si no se tratan, estas piezas pueden favorecer caries en los dientes contiguos, reabsorción de sus raíces o la formación de quistes. Por eso un diagnóstico temprano marca la diferencia.
Tratamientos disponibles para cada caso
No todos los dientes incluidos necesitan la misma solución. En P&P Clinic estudiamos cada caso de forma individual antes de proponer un plan. Las opciones más habituales son:
Extracción quirúrgica
Es la opción más frecuente en las muelas del juicio, que apenas cumplen función masticatoria y suelen generar problemas. Se trata de una intervención controlada y, gracias a las técnicas actuales, mucho más cómoda de lo que muchos pacientes imaginan.
Tracción y recolocación ortodóncica
Cuando la pieza es importante por estética o función, como los caninos superiores, intentamos conservarla. Mediante una pequeña cirugía de fenestración y la ayuda de la ortodoncia, guiamos el diente hasta su posición correcta en la arcada.
Observación y control
Si el diente no causa molestias ni representa un riesgo para las piezas vecinas, a veces lo más sensato es mantenerlo bajo vigilancia con revisiones periódicas.
La importancia del diagnóstico por imagen
Para decidir el tratamiento adecuado es imprescindible conocer la posición exacta del diente y su relación con estructuras como los nervios o los senos maxilares. Las radiografías panorámicas y, cuando es necesario, el escáner 3D (CBCT), nos permiten planificar cada paso con precisión y máxima seguridad para el paciente.
Preguntas frecuentes
¿Es doloroso extraer un diente incluido?
La intervención se realiza con anestesia local, por lo que no sentirás dolor durante el procedimiento. Después es normal cierta inflamación que se controla bien con la pauta de medicación y los cuidados que te indicaremos.
¿A qué edad es mejor tratarlos?
Cuanto antes se detectan, mejor. En adolescentes y adultos jóvenes el hueso responde de forma más favorable, especialmente en los caninos, donde la recolocación tiene mayores garantías de éxito.
¿Siempre hay que extraer la muela del juicio?
No siempre. Si está bien posicionada y no genera problemas, puede conservarse. La decisión depende del estudio individual de cada paciente.
Consulta tu caso con nosotros
Si crees que puedes tener un diente incluido o simplemente quieres salir de dudas, te invitamos a tu primera visita gratuita en nuestra clínica de Madrid. Te ofrecemos un presupuesto cerrado, sin sorpresas, y financiación hasta en 60 meses para que cuides tu salud bucal con total tranquilidad. Pide tu cita en el 911 544 686 o a través de nuestra página de contacto y estudiaremos juntos la mejor solución para tu sonrisa.