Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y, en mi consulta de Madrid, la pericoronaritis es uno de los motivos más frecuentes por los que un paciente entra por la puerta con dolor agudo y la cara hinchada. La pregunta que siempre me hacen es la misma: ¿cuánto va a durar esto? La respuesta honesta es que depende de lo rápido que actuemos, pero en este artículo te doy plazos realistas para que sepas qué esperar y, sobre todo, cuándo no debes esperar más.
Qué es la pericoronaritis y por qué aparece
La pericoronaritis es la inflamación de la encía que rodea una muela que está saliendo, casi siempre la del juicio (tercer molar). Cuando el diente no tiene espacio suficiente para erupcionar del todo, queda un colgajo de encía por encima llamado opérculo. Debajo de ese pliegue se acumulan restos de comida y bacterias que el cepillo no alcanza a limpiar, y ahí empieza el problema: la zona se infecta, se hincha y duele.
No es una enfermedad de la muela en sí, sino del tejido blando que la cubre. Por eso, aunque el dolor sea intenso, suele responder bien al tratamiento cuando se aborda a tiempo.
¿Cuánto dura realmente? Plazos según cada caso
Aquí está la parte que de verdad te interesa. La duración varía mucho según la gravedad y la respuesta al tratamiento:
- Episodio leve y bien tratado: con higiene local y enjuagues, las molestias suelen ceder en 3 a 7 días.
- Caso con infección que requiere antibiótico: el dolor empieza a remitir a las 48-72 horas de iniciar la pauta, y la pauta completa dura entre 7 y 10 días.
- Pericoronaritis crónica o recurrente: puede ir y venir durante semanas o meses, con brotes cada vez que se acumula suciedad bajo el opérculo. En estos casos, mientras la muela siga ahí, el problema volverá.
La conclusión práctica: el episodio agudo se controla en días, pero la pericoronaritis no se cura del todo hasta que se resuelve la causa, que casi siempre pasa por la muela del juicio.
Síntomas que te indican que es pericoronaritis
Reconocerla a tiempo acorta mucho la duración. Las señales más habituales son:
- Dolor en la parte posterior de la boca, que puede irradiar al oído o a la garganta.
- Encía roja, hinchada y muy sensible al tacto sobre la muela.
- Mal sabor o mal aliento por la acumulación de bacterias.
- Dificultad para abrir la boca o tragar en casos más avanzados.
- Ganglios del cuello inflamados y, a veces, algo de fiebre.
Si notas que cuesta abrir la boca o tragar, no lo dejes pasar: es una señal de que la infección está avanzando.
Cómo se trata para que dure lo menos posible
En la primera fase, el objetivo es desinflamar y limpiar la zona. Suelo recomendar enjuagues con agua tibia y sal y colutorios con clorhexidina para reducir la carga bacteriana bajo el opérculo. Si hay infección establecida, prescribo antibiótico y antiinflamatorios para controlar el dolor.
Pero el tratamiento de fondo es distinto. Cuando la pericoronaritis es recurrente o la muela no va a llegar a su posición correcta, la solución definitiva es la extracción de la muela del juicio. Es un procedimiento habitual y, una vez retirada, el problema desaparece para siempre. En P&P Clinic estudiamos cada caso con radiografía para decidir si conviene extraer o esperar, y te lo explico todo en la primera visita gratuita.
Cuándo es una urgencia
La mayoría de los casos no son graves, pero conviene saber dónde está el límite. Si la hinchazón se extiende hacia el suelo de la boca o el cuello, dificulta la respiración o aparece fiebre alta, hay que acudir de inmediato. Una infección no tratada puede complicarse y afectar a las vías respiratorias, algo poco frecuente pero serio. Ante la duda, mejor que te valoremos cuanto antes.
Cómo prevenir nuevos episodios
Mientras decides qué hacer con la muela, puedes reducir los brotes con una higiene cuidadosa de la zona, cepillado suave del opérculo y revisiones periódicas. Una revisión dental a tiempo permite detectar muelas problemáticas antes de que den el primer susto.
¿La pericoronaritis se cura sola?
El brote agudo puede calmarse, pero si la causa (la muela mal posicionada) sigue ahí, lo más probable es que vuelva. No es una solución duradera dejarla a su aire.
¿En cuánto tiempo hace efecto el antibiótico?
Normalmente se nota mejoría en 2 o 3 días, aunque debes completar siempre la pauta indicada aunque el dolor haya desaparecido.
¿Hay que extraer siempre la muela del juicio?
No siempre. Depende de su posición, del espacio disponible y de si la pericoronaritis se repite. Lo valoramos con una radiografía antes de decidir.
¿Puedo aguantar el dolor en casa unos días?
Puedes aliviarlo con enjuagues, pero si hay hinchazón importante, fiebre o dificultad para abrir la boca, no esperes: necesitas valoración profesional.
No conviene convivir con el dolor ni con los brotes repetidos. En P&P Clinic, en Madrid junto al Bernabéu, te ofrecemos primera visita gratuita, presupuesto cerrado sin sorpresas y financiación hasta en 60 meses. Llámanos al 911 544 686 o pide tu cita aquí y resolvemos la pericoronaritis de raíz.