Después de una extracción dental, lo normal es que la zona moleste durante unos días y vaya cediendo poco a poco. Sin embargo, en algunos casos aparece una complicación llamada alveolitis húmeda: el alvéolo, ese hueco que deja la pieza extraída, se infecta y el dolor, lejos de mejorar, se intensifica. Como odontóloga en Madrid, atiendo con frecuencia a pacientes que llegan asustados porque no entienden por qué se encuentran peor que el primer día. La buena noticia es que, bien tratada, la alveolitis húmeda se cura sin secuelas. En este artículo te explico cómo.
Qué es exactamente la alveolitis húmeda
Tras extraer un diente se forma un coágulo de sangre que protege el hueso y el nervio mientras cicatriza la herida. En la alveolitis húmeda ese coágulo se contamina con bacterias y se infecta. A diferencia de la alveolitis seca, donde el coágulo desaparece y queda el hueso expuesto, aquí el coágulo permanece pero en mal estado, con un aspecto oscuro y, a veces, con supuración y mal sabor de boca. Es una infección localizada que requiere atención profesional para resolverse correctamente.
Por qué aparece
No siempre hay una única causa, pero sí factores que aumentan claramente el riesgo de que un alvéolo se infecte tras la cirugía. Conocerlos ayuda a prevenir la complicación:
- Tabaco: el calor y las sustancias del humo dificultan la cicatrización y favorecen la infección.
- Higiene insuficiente o, al contrario, demasiado agresiva en los primeros días, que arrastra o daña el coágulo.
- Restos de comida acumulados en el alvéolo sin retirar con cuidado.
- Extracciones complicadas, como las de muelas del juicio incluidas.
- Defensas bajas o enfermedades que comprometen el sistema inmunitario.
Cómo reconocer los síntomas
El signo más claro es un dolor que reaparece o aumenta entre el tercer y el quinto día después de la extracción, justo cuando deberías estar notando mejoría. Suele acompañarse de inflamación de la encía alrededor del alvéolo, mal aliento persistente, sabor desagradable y, en ocasiones, una pequeña secreción de pus. Algunos pacientes notan también molestias que se irradian hacia el oído o la sien del mismo lado. Si reconoces estos síntomas, no esperes: cuanto antes acudas a la consulta, más rápida y sencilla será la curación.
El tratamiento paso a paso
La alveolitis húmeda no se cura sola ni con remedios caseros. El tratamiento siempre lo dirige el dentista y se basa en limpiar la infección y controlar el dolor:
- Limpieza del alvéolo: en la clínica se irriga la zona con suero o clorhexidina para eliminar restos y bacterias del coágulo infectado.
- Antibióticos: cuando hay infección activa, se prescribe la pauta adecuada para frenar la proliferación bacteriana.
- Analgésicos y antiinflamatorios: el ibuprofeno o el paracetamol, según el caso, ayudan a controlar el dolor mientras la herida sana.
- Enjuagues con clorhexidina: mantienen la zona desinfectada en los días posteriores, siempre de forma suave.
- Revisiones de control: hacemos un seguimiento para confirmar que la cicatrización avanza bien.
Es importante no automedicarse con antibióticos sobrantes de otros tratamientos. Una pauta incorrecta puede enmascarar el problema sin resolverlo. Si tienes dudas sobre tu caso, lo mejor es consultarnos directamente.
Cuidados en casa para acelerar la recuperación
El trabajo de la clínica se complementa con tus cuidados diarios. Durante los primeros días conviene mantener una dieta blanda y templada, evitar bebidas muy calientes, no usar pajitas (la succión puede mover el coágulo) y cepillar el resto de la boca con cuidado sin tocar bruscamente la herida. El tabaco y el alcohol deben quedar totalmente fuera hasta que la zona esté curada. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los casos mejora de forma notable en unos quince a veinte días, aunque el dolor más intenso suele aliviarse en las primeras 48 horas tras empezar la limpieza profesional.
La prevención es la mejor cura
Buena parte de las alveolitis se pueden evitar siguiendo al pie de la letra las indicaciones tras la extracción. En P&P Clinic explicamos siempre con detalle el postoperatorio y resolvemos cualquier duda antes de que el paciente salga de la consulta. Si necesitas una extracción o quieres revisar el estado de tus piezas, puedes informarte sobre nuestros tratamientos de odontología general y planificarlo con tranquilidad.
Preguntas frecuentes
¿La alveolitis húmeda es contagiosa?
No. Es una infección localizada en el alvéolo de la pieza extraída y no se transmite a otras personas ni a otros dientes.
¿Puedo curarla solo con enjuagues caseros?
No es recomendable. Los enjuagues ayudan, pero la infección necesita limpieza profesional y, a menudo, antibióticos prescritos por el dentista.
¿Cuánto tarda en desaparecer el dolor?
El dolor intenso suele ceder en uno o dos días tras iniciar el tratamiento, y la curación completa llega en torno a las dos o tres semanas.
¿Qué hago si vuelve a doler tras una extracción?
Acude a tu clínica cuanto antes. Un dolor que reaparece a los pocos días es la señal más típica de alveolitis y conviene tratarlo pronto.
En P&P Clinic, junto al Santiago Bernabéu en Madrid, valoramos tu caso con calma y te ofrecemos un plan claro. Disfruta de tu primera visita gratuita, con presupuesto cerrado y financiación hasta en 60 meses. Llámanos al 911 544 686 o pide tu cita aquí y deja la alveolitis atrás.