Un golpe en la boca durante un partido, una caída en bicicleta o un accidente doméstico pueden provocar lesiones en los dientes que van desde una pequeña fisura hasta la pérdida completa de una pieza. En la consulta vemos este tipo de urgencias con frecuencia, sobre todo en niños y adolescentes, aunque nadie está libre de sufrirlas. Entender cómo se clasifican los traumatismos dentales ayuda a saber qué está en juego y, sobre todo, a actuar con rapidez, porque en muchos casos los primeros minutos marcan la diferencia entre conservar o perder el diente.
Soy la Dra. Patricia Palma Maldonado y, junto a mi equipo en P&P Clinic, en Madrid junto al Bernabéu, atendemos estas situaciones a diario. Aquí te explico las categorías principales que usamos los odontólogos para describir y tratar cada tipo de lesión.
Lesiones del diente: fracturas de la corona
La parte visible del diente, la corona, es la que más se expone a los impactos directos. Según la profundidad del daño distinguimos varios grados:
- Infracción del esmalte: pequeñas grietas superficiales que no separan ningún fragmento. Suelen pasar desapercibidas, pero conviene revisarlas.
- Fractura sin exposición pulpar: se pierde un trozo de esmalte o de dentina, aunque el nervio sigue protegido. El diente puede quedar sensible al frío o al aire.
- Fractura con exposición pulpar: la rotura llega hasta el nervio. Es más grave, suele doler y necesita tratamiento inmediato para evitar la infección.
Cuando el daño llega a la raíz
Las fracturas radiculares afectan a la parte del diente que no vemos, alojada dentro del hueso. Al no ser visibles, muchas veces solo se detectan con una radiografía. Pueden situarse en distintos puntos de la raíz y, en ocasiones, combinarse con una fractura de la corona (fracturas coronorradiculares). El pronóstico depende mucho de la altura a la que se produce la rotura: cuanto más cerca del extremo de la raíz, mejor suele ser la evolución.
Lesiones en los tejidos de sujeción
No siempre el diente se rompe; a veces el golpe lo desplaza o lo afloja sin fracturarlo. Hablamos entonces de lesiones periodontales o de luxaciones:
- Subluxación: el diente se mueve más de lo normal pero conserva su posición.
- Luxación lateral: la pieza se inclina hacia un lado por el impacto.
- Luxación extrusiva: el diente sale parcialmente de su alvéolo y queda más largo de lo habitual.
- Intrusión: el golpe empuja el diente hacia dentro del hueso. Es de las más delicadas, sobre todo en piezas definitivas.
En muchos de estos casos el diente puede recolocarse y ferulizarse para que vuelva a fijarse, siempre que se actúe a tiempo.
La avulsión: cuando el diente se sale por completo
La avulsión dental es la salida total del diente de su alvéolo y se considera la lesión más grave dentro de los traumatismos. Aquí el tiempo es absolutamente decisivo. Si se trata de un diente definitivo, conviene cogerlo siempre por la corona (nunca por la raíz), evitar frotarlo y conservarlo en leche, suero fisiológico o incluso en la propia saliva mientras se acude de urgencia. En las mejores condiciones, el reimplante en la primera media hora ofrece muy buenas probabilidades de éxito.
Fractura del hueso que sostiene el diente
En golpes de mayor intensidad, el daño no se limita al diente: puede afectar al hueso alveolar que lo aloja. Estas fracturas suelen implicar a varias piezas a la vez y requieren una valoración cuidadosa, a menudo combinada con tratamiento de las luxaciones asociadas. Una exploración completa y las pruebas de imagen adecuadas son clave para no pasar por alto este tipo de lesiones.
Prevención y actuación rápida
Muchos de estos traumatismos se pueden evitar con medidas sencillas, como usar protectores bucales en deportes de contacto. Cuando ya ha ocurrido el golpe, lo más importante es no esperar: acudir cuanto antes a un profesional permite valorar el alcance real de la lesión, ya que daños que parecen leves a simple vista pueden afectar al nervio o a la raíz. Si quieres saber más sobre el cuidado integral de tu boca, puedes consultar nuestros tratamientos dentales o resolver dudas sobre salud dental en nuestro blog.
¿Cuánto tiempo tengo para actuar ante un golpe en los dientes?
Cuanto antes mejor. En las avulsiones, lo ideal es acudir dentro de la primera hora; en el resto de lesiones, una valoración en las primeras horas mejora mucho el pronóstico.
¿Un diente fisurado siempre necesita tratamiento?
No siempre, pero conviene revisarlo. Una fisura superficial puede vigilarse, mientras que una que afecte a capas más profundas requiere intervención para evitar complicaciones.
¿Qué hago si a mi hijo se le cae un diente de leche por un golpe?
Los dientes de leche normalmente no se reimplantan, pero es importante acudir igualmente para descartar daños en el diente definitivo que está debajo.
Tu primera visita es gratis
Ante cualquier golpe o duda, no lo dejes pasar. En P&P Clinic ofrecemos primera visita gratuita, presupuesto cerrado sin sorpresas y financiación hasta 60 meses. Estamos en Madrid, junto al Bernabéu. Llámanos al 911 544 686 o escríbenos a través de nuestra página de contacto y reserva tu cita cuanto antes.