Desde que el coronavirus entró en nuestras vidas, hemos aprendido que sus efectos van mucho más allá de los pulmones. Como odontóloga en nuestra clínica de Madrid, junto al Bernabéu, he visto cómo numerosos pacientes acudían a consulta con molestias bucales que no relacionaban con la infección. Y, sin embargo, la cavidad oral es una de las primeras zonas donde el virus deja su rastro. En este artículo te explico, desde la experiencia clínica, qué cambios puede provocar el COVID-19 en tu boca y cómo cuidarla durante y después de pasar la enfermedad.
La boca, puerta de entrada del virus
La mucosa oral está repleta de receptores ACE2, las mismas estructuras que el SARS-CoV-2 utiliza para introducirse en nuestras células. Esto convierte a la boca en un escenario privilegiado para que el virus se manifieste. No es casualidad que muchos de los primeros síntomas que notan los pacientes tengan que ver con el gusto, la saliva o la aparición de pequeñas lesiones en las encías, la lengua o el paladar.
Pérdida del gusto y del olfato
Uno de los signos más característicos y reconocibles ha sido la alteración del sabor. Hablamos de ageusia (ausencia total del gusto) y disgeusia (percepción distorsionada de los sabores). Para muchas personas resultó la pista definitiva de que estaban contagiadas. Aunque suele recuperarse en unas semanas, en algunos casos persiste más tiempo, lo que puede afectar al apetito y al estado de ánimo. La buena noticia es que, en la inmensa mayoría, se trata de una alteración reversible.
Sequedad bucal: un riesgo que pasa desapercibido
La xerostomía, o sensación de boca seca, es otra consecuencia frecuente. La saliva no solo nos ayuda a tragar y hablar: es nuestra primera línea de defensa frente a las bacterias. Cuando disminuye, el equilibrio de la flora oral se rompe y aumenta el riesgo de caries, mal aliento e infecciones. Por eso, durante y después del COVID conviene cuidar la hidratación con especial atención.
Lesiones en la mucosa oral
En consulta también observamos un aumento de pequeñas heridas y manchas en el interior de la boca. Entre las más habituales encontramos:
- Aftas y úlceras dolorosas que dificultan comer o hablar.
- Candidiasis, una infección por hongos favorecida por la sequedad y el uso de antibióticos.
- Lesiones herpéticas activadas por la bajada de defensas.
- Enantema, manchas rojizas en el paladar o la mucosa interna.
La mayoría de estas lesiones desaparecen al recuperarse el sistema inmunitario, pero conviene vigilarlas si tardan en cicatrizar.
Encías y salud periodontal: una relación de doble sentido
Las investigaciones más recientes apuntan a un vínculo interesante: las personas con enfermedad periodontal no tratada pueden presentar cuadros más graves de COVID-19. La inflamación crónica de las encías favorece un estado inflamatorio general que el virus aprovecha. Mantener unas encías sanas no es solo una cuestión estética o de comodidad, sino un factor de salud integral. Si notas sangrado al cepillarte, no lo dejes pasar: puedes consultar nuestros tratamientos de periodoncia.
El bruxismo silencioso del confinamiento
No todo el impacto del COVID ha sido directo. El estrés, la ansiedad y la incertidumbre de estos años dispararon los casos de bruxismo: el hábito de apretar o rechinar los dientes, sobre todo de noche. Las consecuencias incluyen desgaste del esmalte, dolor de mandíbula, cefaleas y dientes sensibles. Una férula de descarga personalizada suele ser la solución más eficaz para proteger la dentadura.
Cómo cuidar tu boca durante y después del COVID
- Mantén una higiene constante: cepillado tres veces al día, hilo dental y limpiador lingual.
- Bebe agua con frecuencia para combatir la sequedad.
- Renueva el cepillo de dientes tras superar la infección.
- Evita el tabaco y limita el alcohol, que agravan la inflamación.
- No descuides tus revisiones periódicas con el dentista.
Preguntas frecuentes
¿La pérdida de gusto por COVID es permanente?
En la gran mayoría de los casos no. El gusto se recupera de forma gradual en semanas o pocos meses. Si pasado ese tiempo persiste, conviene una valoración profesional.
¿Debo ir al dentista si tengo aftas tras el COVID?
Si las úlceras son muy dolorosas, numerosas o no cicatrizan en dos semanas, sí. Podemos aliviar las molestias y descartar otras causas.
¿El COVID puede provocar caries?
De forma indirecta sí. La sequedad bucal reduce la protección natural de la saliva y favorece la aparición de caries si no se refuerza la higiene.
¿Cómo sé si aprieto los dientes por estrés?
Señales como dolor de mandíbula al despertar, dientes desgastados o dolores de cabeza frecuentes suelen indicar bruxismo. Una revisión lo confirma.
Si has pasado el COVID y notas cualquiera de estos síntomas en tu boca, no esperes a que empeoren. En P&P Clinic tu primera visita es gratuita, te entregamos un presupuesto cerrado y disponemos de financiación hasta 60 meses para que cuides tu salud bucodental sin preocupaciones. Estamos en Madrid, junto al Bernabéu. Pide tu cita en nuestro contacto o llámanos al 911 544 686: estaré encantada de atenderte personalmente.